Ideas y consecuencias

incendios

La modernidad nos ha acostumbrado a separar ideas de acciones. Esto impide, muchas veces, reconocer el vínculo íntimo que existe entre las ideas y las formas sociales concretas.

De algunos hechos sucedidos en las últimas semanas se pueden extraer algunos ejemplos que sirven para ilustrar de qué manera ideas diferentes generan sociedades distintas, con comportamientos y actitudes incomparables.

Entre mediados de febrero y principios de marzo, dos provincias argentinas, Córdoba y Chubut, se vieron en medio de desastres naturales de una magnitud muy importante. Las inundaciones en Córdoba dejaron a varias ciudades bajo el agua y a más de 2.000 personas sin vivienda. En Chubut, un incendio forestal transformo 35.000 hectáreas de bosque en un gran desierto de ceniza y una gran cantidad de animales calcinados.

Mientras tanto, en la noche del 2 de marzo se desencadenó un incendio en una residencia universitaria de mujeres del Barnard College de la Universidad de Columbia en Nueva York. El fuego empezó en el sótano, pero rápidamente el fuego tomó las habitaciones, obligando a evacuar a cientos de estudiantes.

Está claro que las situaciones revisten una gravedad distinta y no son homologables, pero ver actitudes, reflejos colectivos y reacciones puede servir para pensar sobre nuestro problema inicial.

¿Qué pasó en Argentina?

Luego del inicial y constante momento de desconcierto, las autoridades de las áreas específicas se pusieron a hacer su trabajo e intentaron coordinar a las diferentes instancias estatales para tratar de mitigar las consecuencias del incidente. Inmediatamente, los medios y la ciudadanía posaron su mirada sobre la gestión estatal y criticaron su ineficacia. Comenzaron a llegar ataques desde todos los sectores hacia la acción del Estado y se hicieron denuncias periodísticas que alcanzaron, incluso, al gobierno nacional y una supuesta compra falsa de aviones hidrantes. No faltaron, obviamente, los discursos ampulosos de políticos y candidatos que dejaron muy en claro, como la última y la anteúltima vez, que la razón de ser de su vida pública era el bienestar de la gente. Las declaraciones y las demandas tomaron al Estado como único referente de acción y lo constituyeron en el más importante medio de acción colectiva imaginable, incluso en el único. La mirada se posicionó sobre el Estado al buscar soluciones, al igual que lo hicieron las críticas cuando no llegaron los resultados esperados..

¿Qué pasó en Estados Unidos?

Defensa civil y el Departamento de Bomberos iniciaron sus trabajos inmediatamente, ayudando a apagar el incendio. ¿Cuál fue la respuesta de la colectividad? A poco más de dos horas de iniciarse el siniestro, se organizó por internet un microsite en donde se ofreció alojamiento a los estudiantes damnificados. Inmediatamente se armó un google doc en que se colocó toda la información de contacto y las disponibilidades para que quienes lo necesitaran pudieran conectarse directamente con las personas que ofrecían sus viviendas de modo temporario. En una hora, más de 200 personas se unieron a este documento colectivo para dejar sus datos y ponerse a disposición en aquella situación de emergencia. Sin el concurso del Estado, por puro reflejo asociacionista, la comunidad de Nueva York desplegó un esquema de acción colectiva, vigorosamente democrático, que ayudó en la solución de un problema puntual.
Como señalábamos al inicio, las ideas tienen consecuencias. El reflejo inicial de las sociedades corporativas es el del reclamo hacia el Estado. En países como la Argentina, en donde el Estado es omnipresente y en donde la ciudadanía se construye y se ejerce alrededor de la figura de la estatalidad, todos esperan la llegada de la solución por la vía de esa externalidad. La imposibilidad por romper esa matriz cultural arroja a las sociedades a una suerte de contradicción fundamental. Tanto el objeto de toda crítica como el salvador es el mismo sujeto-objeto Estado. Esto se agiganta en procesos populistas, donde la narrativa de la estatalidad toma incluso temperamentos literarios y en donde el Estado aparece convertido en un personaje. El espejo de esta ultra presencia estatal es la falta de cultura de la asociación y su consecuencia es la pérdida de oportunidades para solucionar problemas por la vía del empoderamiento de la sociedad civil.

En sociedades liberales, en cambio, el peso de la responsabilidad es distinto. Está claro que no deja de existir el Estado, pero las formas sociales más individualistas tienden a asociarse para hacer frente a los problemas sin esperar la acción estatal. Este asociacionismo, ocasional y efectivo, permite relacionarse con las dificultades de un modo más veloz, más ágil y menos burocrático. No intenta construir identidades con narrativas totalizantes ni excluyentes, se conforma con una breve institucionalidad práctica que ayuda a resolver los temas.

El sentido común de la sociedad argentina es, fundamentalmente, iliberal y por eso antinorteamericano. Por lo general se acusa a lo americano de egoísta, interesado y utilitario. La crítica es, fundamentalmente, hacia el individualismo. Una muestra interesante de esto fue, en su momento, la declaración del integrante de La Cámpora José Ottavis quién, es su primera visita a la ciudad de New York se animó a decir, con el aplomo de un crítico de la cultura, que en Manhatann  no existe la gauchada.

La política es terreno fértil para las paradojas. La sociedad americana es claramente individualista y utilitarista, pero eso, lejos de hacerla insensible al dolor ajeno, la hace más consciente de su papel y de su responsabilidad. Argentina, por su parte, se precia casi culturalmente de ser un lugar de personas amigables y su definición política exclusiva involucra siempre a la solidaridad como un valor desde el punto de vista discursivo, aún cuando es poco frecuente observarlo en la dimensión práctica.

La liberal sociedad americana construye ciudadanía mientras resuelve asociativamente los desafíos mientras la gauchita y solidaria Argentina se contenta con narrarlos hasta el infinito sin resolverlos nunca.

 

 

 

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